ESP, Escala breve para identificar malestar emocional en la práctica médica de primer nivel: características psicométricas

Rosario Valdez Santiago, V. Nelly Salgado de Snyder


Abstract


Antecedentes: La Organización Mundial de la Salud, en su reporte sobre «Salud Mental en el Mundo» elaborado en 2001 (WHO, 2002), indica que aproximadamente 450 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de alteración mental o neurológica; sin embargo, sólo una minoría recibe atención profesional para sus problemas. La depresión es el cuarto trastorno en cuanto al peso de la enfermedad medida en DALYs, y es la causa de pérdida de uno de cada diez años de vida saludable, sobre todo en las mujeres, entre las cuales la depresión es la causa primordial del peso de la enfermedad. En México, de acuerdo con datos recientes, en la población adulta, la depresión es el trastorno mental para el cual se solicita más frecuentemente ayuda en los centros del primer nivel de atención en el DF, con una distribución de 34% de las mujeres y sólo de 1% entre los hombres. En el mundo, la depresión se manifiesta en dos mujeres por cada hombre, lo que determina que la discapacidad producida por trastornos mentales y neurológicos en las mujeres sea de 30% y tan solo de 12% en los hombres. Resultados similares se han reportado en nuestro país, donde la depresión afecta con mayor frecuencia y gravedad a las mujeres que a los hombres. Por otro lado, también se ha documentado que los médicos generales logran identificar únicamente a la mitad de los pacientes que sufren trastornos mentales. Sin embargo, De la Fuente y colaboradores sugieren que, de acuerdo con investigaciones previas en este campo, cuando se aplican instrumentos de tamizaje adecuados y breves, la identificación de problemas mentales por el médico general mejora notablemente. De este modo, la identificación de posibles casos de depresión es una acción de prevención importante ya que permite llevar a cabo intervenciones tempranas en casos de cuadros subclínicos que, si no se detectan a tiempo, pudieran evolucionar hacia cuadros mayores. Objetivo: Llevar a cabo una serie de análisis psicométricos para determinar la utilidad y el comportamiento de una escala breve (Escala de Salud Personal, ESP), a fin de identificar posibles casos de malestar emocional y sintomatología depresiva en mujeres usuarias de los servicios de salud en clínicas de primer y segundo nivel de atención de las tres dependencias más importantes del Sector Salud en México: la SSA, el IMSS y el ISSSTE. Material y métodos: Se utilizaron las respuestas de 8,249 mujeres recabadas durante la Encuesta Nacional de Violencia hacia las Mujeres 2003 (ENVIM), llevada a cabo por el Programa Mujer y Salud (PROMSA) de la SSA y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Para medir el malestar emocional, se utilizó la Escala de Salud Personal (ESP), la cual se analizó calculando primero toda la estadística descriptiva de la escala, así como su confiabilidad y validez (constructo y criterio). Se determinaron la presencia y la gravedad del malestar psicológico y se establecieron puntos de corte y perfiles de riesgo. Resultados: La Escala de Salud Personal-ESP- obtuvo una media grupal de 16.3 (d.e.±5.5). Su confiabilidad fue alta, y arrojó un Alpha de Cronbach de .85. Los reactivos con las medias más altas correspondieron a los de mayor presencia y persistencia; éstos fueron: «se ha sentido cansada», «se ha sentido nerviosa», «se ha sentido angustiada o ansiosa» y «se ha sentido triste o afligida». El análisis factorial de la escala arrojó una solución de tres factores con valores eigen mayores a 1. Los factores identificados fueron: I. Afecto negativo (4 reactivos que explicaban 44% de la varianza); II. Relaciones interpersonales (3 reactivos que explicaban 12.1% de la varianza); y III. Aplanamiento afectivo (3 reactivos que explicaban 7.3% de la varianza). La combinación de los tres factores explicó 63.4% del total de la varianza de la ESP. Se determinó el punto de corte de la escala a partir de la media grupal más una desviación estándar (16.3±5.5=21.8), y se agruparon los puntajes por arriba y por debajo de este punto. Este agrupamiento reveló que 16.2% de las mujeres obtuvieron puntajes de 22 y más altos, lo que sugiere la presencia de algún trastorno del afecto, como malestar psicológico generalizado, sintomatología depresiva o ansiedad. Se hizo una validación adicional de la escala utilizando la categorización «caso vs. no caso», y tres reactivos adicionales: autopercepción del estado de salud, uso actual de medicamentos y padecer algún problema de salud. El 51.7% de los «casos» reportaron salud «regular» y una cuarta parte «mala» a «muy mala» salud (p<.000). La mayoría (62.3%) de los «casos» reportó estar tomando al momento de la encuesta algún tipo de sustancia médica (p<.000) y padecer problemas de salud en el último mes (75.5%) (p<.000). En el grupo de riesgo (puntajes de-22 y más altos) se ubicaron aquellas mujeres que reportaron tener los niveles de educación más bajos; tener por lo menos 35 años de edad, no recibir los beneficios del programa de "Oportunidades", ser derechohabiente del IMSS y tener algún problema de salud en el momento de la entrevista. Conclusión: A partir de los hallazgos del estudio, podemos reportar que la Escala de Salud Personal (ESP) es una herramienta sencilla, de fácil comprensión, rápida y eficiente para identificar la presencia de malestar psicológico generalizado, como los trastornos del afecto, problemas de relaciones interpersonales y de somatización en las mujeres usuarias de los servicios del sector salud. Si tomamos en cuenta que únicamente una proporción mínima de la población que sufre alguna alteración mental recibe atención para estos problemas debido a la falta de identificación oportuna de los mismos, resulta oportuno proponer la utilización de una escala como la ESP de manera rutinaria en la consulta general del primer nivel de atención en las tres instituciones más importantes del sector salud.

Keywords


Malestar emocional; depresión; escalas; mujeres mexicanas

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